miércoles, 5 de febrero de 2020

Sobre el rechazo y el respeto

Un capítulo de la serie Sex Education (no se preocupen, no va a haber spoilers) me hizo reflexionar sobre algo que nos sucede a todos: rechazar y ser rechazados.

Como todas las personas, tengo un poco de experiencia en ambos campos y siempre noto una cosa particular: las veces que alguien me dice que no quiere salir más conmigo lo acepto, le doy su espacio y continuo con mi vida con mayor o menor dificultad según que tan apegada estaba al chico que me rechazo. En cambio, cuando soy yo la que le dice a un chico que no quiero salir más con él, tengo que pasar por largas charlas, seguir recibiendo mensajes durante días (o incluso semanas) y continuar negando nuevas solicitudes de salidas.

No quiero atribuir esto a una cuestión de género ya que estoy segura que tiene mucho que ver con la personalidad de cada uno/a pero no puedo evitar notar que escucho acerca de pocas mujeres que tengan este tipo de comportamiento y, en cambio, es muy común en un gran número de hombres.

¿Es culpa de las películas románticas que les enseñan a no rendirse? ¿Tiene que ver, como en el caso del personaje que me llevó a la reflexión en Sex Education, con una esperanza incansable de que la otra persona repentinamente cambie de parecer (o más bien de sentir)? ¿Es el convencimiento de que la otra persona tiene algún sentimiento escondido que no está expresando? No tengo respuestas para estas incógnitas.

Sin embargo creo que la insistencia se ganó una buena fama que no se merece. “Persevera y triunfarás” no debería aplicar en términos de salir con alguien, en cambio “No es no” es mucho más apropiado sea quien sea que está del otro lado.

Sí, todos tenemos esa anécdota de un/a amigo/a o conocido/a que tras mucho insistir consiguió una cita con la persona que le gustaba o ahora está en una relación a largo plazo luego de no haberse dado por vencido/a pero en verdad la excepción no hace a la regla.

Y sí, desde chiquitos tenemos el rumor de que las personas, especialmente las mujeres (como olvidar a Francella y su no tan célebre “cuando una mujer dice no quiere decir sí”), no sómos claras en lo que respecta a lo que queremos, por el contrario, un “no” indica que nos estamos “haciendo los/las difíciles” y en verdad cederemos ante un poco de insistencia y la persuasión adecuada.

No quiero decir que muchos/as no persigan esta estrategia, pero si juzgamos a todos bajo esta misma bara terminamos metiendo en la misma bolsa a todas las personas, entre las cuales la mayoría somos claras y en verdad decimos lo que queremos.

Entonces, ¿Cuál es el punto de insistir con los mensajes directos de Instagram si, luego de que contestaras una historia, la persona claramente no está interesada en seguir la conversación? ¿Por qué continuar invitando a salir a alguien que ya te dijo que no quiere salir con vos? 

En lo personal, a mí me parece una falta de respeto. Sí yo acepto el “no” de alguien con quien estaba saliendo sin insistir y escuchando su voluntad ¿Por qué no puedo recibir lo mismo?

¿Por qué tengo que pasar por el mal momento de responder de manera cortante mensajes, rechazar nuevas propuestas de salidas e ignorar respuestas a mis historias de Instagram si yo ya fui clara con lo que quería? Mi voluntad es una sola, y no suele cambiar muy seguido, si llegara a suceder (aunque nunca pasó) sería pronta en expresarla (así como lo hice las veces que tuve que decir “yo no siento lo mismo” o “no quiero salir más con vos”) y aceptaría la respuesta que haya del otro lado, como tantas veces lo hice ya y como alguna vez lo hicimos todos/as.

Porque insistirle a una persona que ya te expresó como se sentía es una falta de respeto hacía su libertad de decisión y la forma en que se siente. Sí tanto insistís en que los/las otros/as conozcan cómo te sentís ¿Por qué no empezar a reconocer cómo se sienten los/las demás?

No hay comentarios:

Publicar un comentario