En Instagram hay una función que permite que tus seguidores te hagan preguntas . O a la inversa.
Estuve a punto de hacer la pregunta que le da el título a esta entrada. Prepare la historia, puse una foto que saqué hace unas semanas de fondo, escribí la pregunta, y la borré.
¿Por qué? Porque me di cuenta que si hay algo que no decimos en voz alta, es por una razón.
A veces porque no nos animamos, otras porque heriría a alguien, otras porque no estamos seguros de decirlo, otras porque creemos que saldríamos heridos y otras porque simplemente no es el momento o las circunstancias de decirlas. En fin, siempre hay una razón, cuestionable o no, buena o mala.
Y fuera la razón que fuera, por algo estas personas no estaban diciendo lo que hubieran escrito en voz alta, ¿De verdad quería saber algo que ellos no eran capaces de decir? No, no quería.
Es interesante ver la clase de cosas que surgen, desde declaraciones de amor, arrepentimiento u odio, pero siempre son cosas que le queremos decir a una persona en específico, con nombre y apellido.
¿Tengo algo que quiero decir en voz alta y no puedo o, mejor dicho, no lo estoy haciendo? Creo que no, que voy diciendo las cosas a medida que las siento, pero la razón por la que lo hago es porque lo que siento no hiere a nadie, y si perjudica a alguien al momento de decirlo, en todo caso, esa persona soy yo.
Pero eso me lleva a querer saber todavía menos lo que no están pudiendo decir ya que me lleva a creer que si hubiese algo que no estoy diciendo es porque afectaría negativamente a las personas de mi entorno.
O no. Quizá no, pero quizá la razón por la que no lo dicen es porque este no es el momento adecuado.
¿Estoy lista para enterarme a través de una pregunta de Instagram que una amiga me traicionó? ¿Qué alguien esta enojado/a conmigo? ¿Qué alguien se siente atraído por mí? ¿De no haber sido por mi pregunta me lo habrían dicho? ¿O mi pregunta hubiera sido la causante de su coraje?
Empujar a alguien a confesarte algo nunca es una buena idea, porque por algo no tomaron impulso por sí mismos para decírtelo.
Y saber las palabras más profundas de una persona, sin importar que no puedas estar segura de a quién van dirigidas tampoco es una buena idea, te colocas como destinatario de unas palabras que no te pertenecen, que no se dirigen a vos, pero que sin embargo ahora te callas con ellas.
Pero yo no quiero callar secretos que no son míos ni de mis amigos, al contrario, me gusta hablar verdades propias e incentivar a mis amigos a que vociferen sus pensamientos a pesar de que de miedo.
No soy quien para incentivar a la persona que hubiera respondido mi pregunta a confesarse con su destinatario pero sí me tomo el atrevimiento de incentivarte a vos, que estás leyendo esto, a decir eso que tenes en la punta de la lengua (y del corazón) y no te animas (siempre y cuando no sean palabras hirientes para otras personas, esas son mejor enterrarlas y dejarlas que maten todo lo malo que tienen alrededor) porque siempre que hables en voz alta frente a alguien, ese alguien va a estar escuchando lo que decís, y te va a dar una respuesta, que, sea cual sea, va a ser mejor que las que puedas crear con tu imaginación.